
La capital de la Costa del Sol hace mucho que dejó de ser un mero destino de playa. Su gigantesca transformación la han convertido en una ciudad donde la innovación tecnológica compite sin complejos con Barcelona o Madrid, sin dejar de ofrecer una oferta cultural y museística cada vez mayor, celosa por salvaguardar y mostrar su historia de tres milenios.
Una primera avanzadilla de periodistas y corresponsales del Club Internacional de Prensa, con sede en Madrid, visitó la ciudad para comprobar los méritos de Málaga para ser designada sede de la Expo Internacional 2027. Falta un año para que los 170 países miembros del Bureau International d´Expositions (BIE) voten en París las candidaturas presentadas. Una apuesta de país, que el nuestro demoró hasta el último momento, antes de que el Gobierno depositara los papeles cuando la ventanilla estaba a punto de cerrarse.

Y sí, los expedicionarios hemos podido ver y comprobar in situ, iniciativas tan novedosas como el Polo de Contenidos Digitales, situado en los edificios del Museo Automovilístico y de la Moda, donde particulares y empresas imparten educación y desarrollan startups y eventos dedicados a la animación en 3D, la realidad virtual, los videojuegos, la videoproducción, el diseño gráfico y el sector del entretenimiento.
Junto con 42 Málaga, la escuela intuitiva de computación, gemela de las 41 ya instaladas en los cinco continentes, y el Malaga TechPark (PTA), componen una oferta más que significativa para mostrar en esa Expo Especializada 2027, bajo el título genérico de “La Era Urbana: Hacia la Ciudad sostenible”.
Como afirma su alcalde, Francisco de la Torre, con un millón de habitantes de población metropolitana, un crecimiento del 5,4% (2021) y asentada como una capital de vanguardia económica y tecnológica, Málaga ha sido reconocida como la tercera ciudad de España en cuanto a la mejor oferta cultural en 2022. Ya había sido también galardonada en 2021 como la segunda capital europea en Innovación, y en 2020 como capital del Turismo Inteligente.

Ese entorno, al que tampoco es ajena la bondad de su clima, hizo que “Forbes” haya incluido asimismo a Málaga en su lista de los 20 Mejores Lugares para que los americanos vivan, trabajen e inviertan en Europa. Algo que también corroboró el Eurobarómetro, que situó a Málaga en la lista de las 10 Mejores Ciudades Europeas por Calidad de Vida.
En cuanto al Malaga Tech Park, conocido como Malaga Valley, y más popularmente como el Silicon Valley de España, ya alberga 624 empresas con más de 22.000 trabajadores altamente especializados, y se ha convertido, entre otros, en sede del Centro de Excelencia en ciberseguridad de Google/Virus Total o de CapGemini para ciberdefensa, ciberseguridad e inteligencia artificial.

Efectivamente, la tecnología puntera que se está desarrollando en Málaga no opaca la inmensa oferta cultural que la ciudad ofrece con sus 36 museos, a comenzar por el dedicado a la obra de Picasso, el Centro Pompidou o el que alberga la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, incrustados entre las calles de su centro histórico. Y, por supuesto, el Soho, la gran apuesta de Antonio Banderas por las artes escénicas porque la capital costasoleña tenga una oferta de teatro, música y danza que permita contemplar los mejores espectáculos de Broadway, Londres o Madrid.
Por supuesto, el residente o el visitante de Málaga tiene una gran oportunidad de disfrutar, saborear y beber la historia. Porque, en cuanto a su gastronomía le hacen falta pocas indicaciones, tal es la ingente y afamada oferta de una ciudad emblemática para mostrar la fabulosa pujanza de Andalucía.
