
La democracia constitucional española los sacó de la Moncloa, pero parece que le han cogido el gusto y se han empeñado en volver cuanto antes para reimplantar el orden, o sea «su orden» de cajas B y leyes laborales.
Más que nada por ese «coletas» que se empeña en hacerle sombra al Gran Jefe, y al primer descuido por salir a honrar a su colega francés Macron y a los republicanos españoles que lucharon contra el fascismo en la segunda guerra mundial le ha hecho la jugarreta de dejar el Gobierno para apuntarse a la batalla por el Gobierno de Madrid frente a la medio-pepera, medio-voxera, Ayuso.
Lo nunca visto. Bueno, hubo un caso de un secretario del PCE que se volvió a Córdoba, o el otro, un minero secretario General del PCE que volvió a la mina de Asturias, en pie de guerra contra los buitres y banqueros de esta España más capitalista que demócrata y menos segura de vivir en una España «Una, Grande y Libre», que condena catoliquísimamente la eutanasia y las rebajas de los alquileres y bendice a los buitres de la vivienda.
Son puntos de vista diferentes, algunos dieron la cara para superar el franquismo y empujar la Transición como salida, otros estuvieron muy calladitos a la hora de empujarla y sacaron todas sus armas a la hora de sacar los beneficios y sustituir al fallecido o semimuerto franquismo. A la manera de aquel que decía «a mí que me muevan el nogal, que yo recogeré las nueces por el suelo».
‘Aprovechateguis’ les decían en Euskadi, donde nació la graciosidad de las nueces. Ahora, sin embargo, tiene más prensa lo de «idiotas» que habitan la Moncloa, esos que dejan el gobierno del Estado para pelearse por un Madrid que conquistaron alguna/o/as/os en un famoso «tamayazo». Uno o varios enrastrados…
He leído el artículo y he intentado entenderlo, pero debe ser que algo se me escapa sobre los «listillos» que hacen cola para entrar en la Moncloa. Creo que es aplicable a todos los partidos políticos cuyo fin no debería ser «entrar en la Moncloa», sino representar políticamente a los ciudadanos en una democracia que tiene más de fe, que de realidad gracias a la cual hemos visto cómo se lo han montado unos y otros: «PSOE y PP la misma m… es» se decía en el 15M…. o «lo llaman democracia y no lo es». De ahí si salieron unos «listos» o aprovechados para encaramarse en la ola de la justa indignación ciudadana.
Sobre los «republicanos» españoles y su lucha contra el «fascismo» habría mucho que hablar, pero no es el tema ahora… Aplicar generalidades y calificativos comunes a cuestiones más complejas, suele no responder a la realidad de cada cual. Como ejemplo la calificación a la presidenta de la Comunidad de Madrid que, hoy por hoy, pertenece al PP pero no pasaría nada si estuviera en otra formación tan constitucional como Vox.
En cuanto a «negocios» desde la política, sólo hay que mirar donde estaban y cómo estaban muchos de los «socialistas» de antaño.
Un saludo.