
Anna no está, Anna se fue… Sí, nuestra queridísima antisistema, que tantos buenos momentos nos ha dado, nos deja. Se fuga, y lo escribo con toda naturalidad porque creo que ya van 6 los fugados de la justicia por el caso del intento de golpe de estado en Cataluña el #1O. Sí, Anna huye a, ni más ni menos, que, a Suiza, no sin haber sopesado antes otros destinos como Venezuela o Cuba, desde luego más acordes con su ideología, pero por supuesto no tan cómodos como el país helvético.
Anna a la fuga está desaparecida desde el 19 de diciembre, aunque el rumor fue más fuerte cuando ni siquiera el 8 de febrero estuvo en la presentación de su libro y, me pregunto, cómo será su vida en Suiza, quien pagará sus facturas, quién pagará a ese abogado carísimo que ha hecho su fortuna defendiendo etarras con delitos de sangre, como será la casa donde va a vivir, si se amoldará a no poder hablar catalán durante tanto tiempo, aunque tal vez si se acerca a algún banco de los que frecuentaban tanto los Pujol, la puedan atender en Catalán, siempre que diga va de parte de ellos.
Anna a la fuga, también, parece que va muy suelta en temas de dineros —a mí no me da la vida ni para ir a Alpedrete— pero, ya ven, Anna, como otros fugados del “proces” se la ve con posibles, con muchos posibles, tantos como para mover su residencia por el mundo cual miembro destacado de la #MoneyPeople, que no de la #OrdinaryPeople. Va a ser que la política en Cataluña ahora da más de si de lo que pensábamos, o va a ser que la revolución esa, de las sonrisas, de la que tanto nos han hablado es una fuente de ingresos infinitos. Vete tú a saber qué tipo de ingresos son, pónganse en lo peor.
Pero no piensen que el cuento de Anna a la fuga acaba aquí. Anna desde Suiza nos va a seguir regalando los oídos con manifestaciones grandilocuentes sobre libertad e independencia. Si, Anna sentada cómodamente en su confortable ático de Suiza —a esta gente les molan mucho los áticos, ya verán—, al igual que el líder máximo de Proces, Puigdemont, desde su residencia de «gran metraje» en el barrio pijo de Waterloo —este es más de chalets— no va a perder un momento para seguir con la matraca, con la posverdad que maneja, como niño un trompo, de una historia que todos sabemos ya, que va más allá de la mentira y del delito, y que está centrada en la codicia y la egolatría más profunda.
¿Saben? Va a ser que la revolución de las sonrisas, resulta, que se ha convertido en la revolución de los cobardes y los codiciosos. Flaco favor, por cierto, hacen a los que emprendieron con ellos ese camino y ahora están en la cárcel, y a los que aún tienen que declarar ante el juez, pero ya saben, también, cómo es esta gente, que en la selva no hay favores, y que las ratas son las primeras en huir del barco, claro que estás ratas ya lo tenían todo muy medido y en vez de caer a un mar frío, revuelto y peligroso, tenían bajo el palo mayor un yate de 50 metros de eslora esperándolos, pagado con el dinero del contribuyente.
Menuda revolución de las sonrisas.
Por cierto y antes de acabar, conviene que, tal vez, solo tal vez, sin agobiarse, el Ministro de Justicia y la Fiscalía General del Estado se sienten a pensar, que ya van seis fugados/as de la Justicia, sin despeinarse y dando ruedas de prensa para contarlo. Lo mismo es que algo están haciendo mal, pero vamos, con la calma, que mañana o pasado igual, en vez de 6 hay 8, y no pasa nada.
Es la una de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 15 grados.
Ciertamente lamentable y si nO fuera por eso, quizá hasta tendría gracia, pero estos cambios de estos radicales me parecen lastimosos.
Gracias a la Democracia española pueden salir por el mundo, gracias a que sabe francés da ruedas de prensa y se le entiende, ¿por qué no las da en catalán?
Y sobre todo, ¿no iban a darlo todo por los catalanes? Qué bien se ve todo desde fuera
Un comentario de la Sra. Gabriel ya la pone en evidencia: «No confío en la justicia de MI PAIS…? ¿A qué país se refiere puesto que no se considera española? ¿A la República Independiente de Cataluña? Y, mientras tanto, los «medios», esperando que hable el oráculo…. De risa.