David, Goliat, versión siglo XXI

David, Goliat, versión siglo XXI
Serralaitz
Por
— P U B L I C I D A D —

Un balance del año 2020, que suele hacer en Le Monde Diplomatique Ignacio Ramonet en enero cada año, con una entrevista a Nicolás Maduro, podría antojarse hoy como una repetición de la historia de David y Goliat, en la que el líder venezolano Maduro hace de David, y Trump es el malvado Goliat, y el David sudamericano derriba al gigantón norteamericano con una piedra lanzada a su cabeza por una onda pastoril.

Maduro profetiza que la era Trump ha terminado y se abre una nueva más democrática, que desde Washington se han intentado varias veces atentados contra su persona al estilo del que mató en Irán a un tal Soleimani, que desde Estados Unidos se le han robado a Venezuela millones de bienes, se lee han cerrado todos los accesos al dólar, se ha intentado acogotar a Venezuela con las armas del hambre y la miseria., 

Al mismo tiempo asegura que las revoluciones y sublevaciones populares se están abriendo comino en Sudamérica, Centroamérica y el Caribe: Bolivia, Ecuador, mientras que en Brasil la izquierda arrasa en las elecciones municipales.

Maduro subraya especialmente la mínima repercusión de la pandemia del coronavirus, fruto de una mejora en los servicios e instalaciones sanitarias. Gracias a la ayuda de los médicos cubanos, a las vacunas proporcionadas por Rusia y China, que están sirviendo a los países pobres del Tercer Mundo (es curioso cómo las vacunas de USA y Europa han copado los países del Primer Mundo).

Esto de los dos planetas en uno se ha convertido en una barrera infranqueable. Rusia, China, Irán y Turquía se alinean en un bloque que arrastra al continente africano, algo menos, pero con cierta tendencia también a la India. Bien dice el refrán que «Dios los cría y ellos se juntan». Recientemente China ha promovido a su alrededor una especie de Mercado Común, copia del modelo inaugurado por Europa, con todos los países del sudeste asiático, proyecta también desde Estados Unidos, pero en la era Trump fue desechado, y que agrupa a países del Tercer Mundo, y servirá de herramienta para el crecimiento de más de la mitad de la humanidad.

¿Será ese el mapa definitivo de una humanidad partida en dos, o quizá la era Biden que comienza y la voluntad unificadora de la ONU y mediadora de Europa corregirá este divorcio y forzará la colaboración universal de todos los países en una nueva ONU, una nueva Organización mundial de Comercio?

Nicolás Maduro responde a Ignacio Ramonet que la era Biden ayudará, pero no oculta sus reservas ante los proyectos de Biden, como si la era Trump hubiese marcado ya para siempre ese afán de dominio y monopolio del poder. Hoy de todos modos parece que la Unión Europea ha dado un desplante a los Estados Unidos y con Angela Merkel en su despedida ha marcado un acercamiento a China y un ligero distanciamiento de Norteamérica, como si llamase a los estados europeos a un arbitraje y un trato de igualdad entre todos los países.

¡Hagan juego, señores! Ignacio Ramonet, Le Monde Diplomatique y Nicolás Maduro parecen apuntar también en esa misma dirección. Los Estados se han quedado pequeños y se echa de menos unidades más amplias.

1 Comentario

  1. Creo que a los estados se los ha empequeñecido interesadamente para debilitarlos. Si creemos que el Sr. Maduro es un representante de la bondad y que el Sr. Biden va a desmantelar la industria militar, es que de verdad creemos en los «Reyes Magos» y que nos merecemos lo que nos ocurre por ingenuos.
    Un saludo.

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