
Si yo les dijera ahora que la física es una disciplina creada por hombres y para hombres, probablemente, se echarían las manos a la cabeza. Pues bien, esta frase la pronunció el pasado 28 de septiembre uno de los más prestigiosos científicos que existen en el mundo en este momento: El físico Alessandro Strumia, de la Universidad de Pisa, en el transcurso de una conferencia sobre física y género.
Al día siguiente, como ustedes saben, se fallaron los premios nobel física, y en esta edición, además de otros dos hombres, el galardón fue también a parar a una mujer, la canadiense Donna Strickland: la tercera mujer en la historia en ganar el Nobel de Física, que recoge el testigo de María Goeppert-Mayer, que lo recibió en 1963, y de Marie Curie (no decir Madame Curie, por favor) quien fue galardonada en 1903.
Pero volvamos a la historia de esta conferencia.
Alessandro Strumia, de la Universidad de Pisa (Italia), hizo una presentación el 28 de septiembre para un taller, física y genero con una audiencia mayoritaria de mujeres. El físico se explayo bien, y después de decir que la Física es una disciplina eminentemente masculina —no se a cuento de qué, pues vaya científico que hace postulados sin ningún dato que lo mantenga—, se permitió, además, criticar las políticas de discriminación positiva en la investigación y la ciencia.
La revista Nature, que es una de las publicaciones científicas más prestigiosas en este momento, publicó, como no podía ser de otra manera, los comentarios de Strumia, que en seguida llegaron a las mujeres directivas del CERN, centro donde el profesor desarrolla sus investigaciones. Las consecuencias fueron inmediatas, y este centro de investigación decidió, desde luego con muy criterio, suspender la actividad del científico italiano mientras ordenó abrir una investigación para aclarar los hechos.
La dirección del CERN, asimismo, público un comunicado en el que aclaró que esta organización es culturalmente diversa, que reúne a personas de diferentes nacionalidades y que es un lugar donde todas y todas son bienvenidos y tienen las mismas oportunidades, independientemente de su origen étnico, creencias, genero u orientación sexual. También la Universidad de Pisa ha abierto una investigación sobre el profesor Strumia.
Este hombre, con estas ideas tan discriminatorias, lleva años dedicado a la investigación y seleccionando científicos para que colaboren con el, dejando a un lado a las mujeres y su talento, en este caso como físicas e investigadoras.
Desgraciadamente no es un caso aislado. Esta vez, porque Strumia se calentó en la charla y se fue de la lengua, hemos conocido la historia, y se han tomado medidas, pero hay muchos strumias aun en el mundo de la ciencia y la investigación que apartan a las mujeres, que las sitúan al margen, que las utilizan para sus logros científicos y luego las ignoran, misóginos de la ciencia que dejan fuera el talento de muchas mujeres sin pestañear ni un momento. El machismo señoras y señores, el machismo que es una aberración instaurada como una costumbre en nuestra sociedad, que hace que no avancemos, porque con el talento despreciado de esas mujeres que dejan en el camino estos machistas, lo mismo a estas horas seriamos una civilización más sana y más avanzada.
Pero vamos, que esto no es nada nuevo, ha pasado en el CERN, y está pasando a diario al lado nuestro, en nuestras empresas, en nuestras universidades, en nuestros centros de investigación, en la escuela, en la vida cotidiana, y ¿saben cuáles son las consecuencias para estos machistas como Strumia? Pocas… un pequeño escándalo en prensa, un tirón de orejas por parte de la dirección del centro, y en unos días este Strumia y otros como el vuelven a sus puestos de trabajo, y todo olvidado…
Piensen en ello esta semana.
Son las nueve de la mañana. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 14 grados.