Siglo XXI: una Sociedad en crisis, huérfana de valores

Siglo XXI: una Sociedad en crisis, huérfana de valores | FOTO: Javier Allegue Barros (Unsplash @soymeraki)
Jesús de Dios Rodríguez
Por
— P U B L I C I D A D —

«Cuando el único valor que prima por encima del bien común es el del beneficio económico, se hace urgente y necesario una recuperación de valores Éticos y Morales, una asignatura pendiente que sirva de orientación y guía en los comportamientos y las conductas por las que se rijan los distintos estamentos y sectores de las sociedades que componen las democracias actuales»

En contexto filosófico, la ética y la moral tienen diferentes significados. La ética está relacionada con el estudio fundamentado de los valores morales que guían el comportamiento humano en la sociedad, mientras que la moral son las costumbres, normas, tabúes y convenios establecidos por cada sociedad.

Ética y Moral tienen en común el establecer y analizar nuestro comportamiento, de calificar si nuestras costumbres son correctas o incorrectas, buenas o malas.

Sin embargo, en la práctica cotidiana, el propósito de Moral y Ética es similar, ya que ambas construyen la base que será la guía de la conducta humana, determinando su modo de comportamiento en sociedad. De ahí nace así mismo la necesidad de complementar esas normas con la Política, con la Cultura, con la Economía, con las nuevas Tecnologías, con la Religión y con la cotidianidad de la vida misma, con el objetivo de que nos sirva de guía y ayuda de nuestro existir.

Atravesamos por momentos difíciles, la pérdida de los valores éticos y morales más esenciales nos ha venido conduciendo a una degradación progresiva en nuestras costumbres y nuestro modo de vida, en los comportamientos y la forma de relacionarnos como humanos. El deterioro y la brecha producida entre los distintos sectores de la sociedad ha supuesto un aumento de la agresividad y la conflictividad, situación que nos está acercando con gran peligro a un irremediable conflicto de confrontación social.

Estamos siendo testigos pasivos de esta destrucción en la convivencia cotidiana como consecuencia de la transformación que están sufriendo todos los estamentos de poder que por el contrario deberían de estar al servicio del bienestar de la sociedad, estamos contribuyendo con nuestro apoyo a una clase dirigente que solo trata de asegurarse un puesto en su propio beneficio utilizando, sin recato alguno, una forma fraudulenta, normas y conceptos totalmente manipulados y faltos de contenido para obtener el voto de una ciudadanía cada vez más ausente de su propia realidad y futuro, cada vez más cómplice y permisiva ante tales abusos y manipulaciones en nombre de una democracia que no es tal.

Para todos los que hemos vivido los años de penurias y escasez de la posguerra, los duros años de la dictadura y el despegue económico e industrial que se produjo en los últimos coletazos de esta, su final y el comienzo de una nueva etapa suponía un nuevo amanecer cargado de ilusiones y esperanza de progreso. Los que soñábamos y ansiábamos el cambio y el establecimiento de una democracia como sistema de gobierno, un nuevo sistema que nos equipararía al resto de países desarrollados de occidente y que supondría un paso más, quizás el definitivo, hacia un futuro lleno de posibilidades. Para la inmensa mayoría de ciudadanos, la instauración de la democracia suponía tener la oportunidad para que todos colaboráramos con nuestro granito de arena poniendo la guinda a un pastel tan sabroso y exquisito.

Política

Se hace urgente y necesario un replanteamiento y la recuperación y restablecimiento de unos principios éticos y morales que eviten el desastre, tanto a nivel nacional como a nivel mundial, el estado de degradación político-económica se ha convertido en un mercadillo de saldos y liquidación de ideales y de voluntades, donde la acción política brilla por su ausencia, donde las confrontaciones, por mínimas y simples que sean, se trasladan a los jueces y juzgados convirtiéndolos en el VAR de la política (VAR es la sigla con la que se conoce a la Asistencia al Árbitro por Vídeo con el fin de eliminar los diferentes errores arbitrales en fútbol) para determinar que está bien o mal y que sean ellos los que arreglen las confrontaciones y problemas entre “los políticos” y “sus políticas”. ¿Dónde quedó el hacer política?

La Política como “La res publica”, se refiere normalmente a una cosa que es considerada la responsable de lo público y el interés por el bien común, es la que depende de los partidos políticos y la gestión que estos hacen de lo público, la eliminación que se ha venido produciendo de los más característicos y esenciales valores por los que se debería de conducir es desoladora. En un mundo globalizado, las desigualdades entre los países desarrollados y el resto se han hecho abismales, nos amenazan los totalitarismos por todas partes, los derechos humanos son una ilusión en muchos lugares. La corrupción se ha convertido en sistémica y lo invade todo. Se hace inevitable una profunda revisión para poder llegar a políticas más equitativas y justas que realmente se dedicaran a hacer el bien común.

Economía

El mundo de la economía se ha refugiado bajo el paraguas de lo que hemos denominado como “Neoliberalismo”. Termino que, en realidad, oculta un capitalismo financiero y a unas oligarquías capitalistas para aplicar su sistema más feroz, un capitalismo invisible que ha terminado por dominar y dirigir en estos momentos la política y a los políticos, que están destruyendo el estado del bienestar, conquistado peldaño a peldaño y con tremenda lucha desde los inicios de la Revolución Industrial. El empobrecimiento y la precarización de las condiciones laborales de amplios sectores de la población son una gran amenaza para el futuro de nuestro mundo. Por eso se hace tan necesario como imprescindible una profunda reflexión y renovación en las normas éticas y morales sobre la economía.

Cultura

En el caso de la cultura debemos considerar que esta engloba toda la actividad del ser humano y, al mismo tiempo, describe el conjunto de nuestra realidad. La cultura puede convertirse en un elemento que achique nuestra condición, que reduzca nuestras expectativas o, por el contrario, convertirla en una cultura creativa y comprometida que nos lleve a crecer como humanidad.

Igualdad

Pensábamos ingenuamente que habíamos conquistado la igualdad de sexo en el siglo XX y nos equivocamos completamente, las diferencias entre mujeres y hombres ha aumentado y se ha hecho más visible, quedando patente que en gran parte del mundo moderno estas diferencias no habían sido superadas. Es una realidad que el feminismo ha vuelto a tomar conciencia de ello y ha emprendido la batalla nuevamente con más ahínco y determinación, por añadidura hay que sumar cuestiones de gran trascendencia y repercusión como: La Asociación Internacional de Lesbianas, Gais, Bisexuales, Trans, LGBTI. Que también luchan justamente por sus reivindicaciones, reconocimiento y derechos.

Religión

Otra cuestión de gran influencia en los comportamientos y conductas ha sido la Religión. En los últimos siglos, en occidente se ha ido experimentando un retroceso en las relaciones con la religión. Han ido perdiendo terreno poco a poco y a Europa la podemos considerar un continente laico. La religión ha jugado un papel fundamental en la evolución humana apuntalando los códigos morales y colocando límites para evitar que el caos no imperara en la sociedad, esta los fue aceptando y considerando positivos para que la humanidad siguiera adelante. No obstante, no todas las religiones son iguales, hay que distinguir entre las que aterrorizan y las que pacifican y tranquilizan.

Ciencia

Y con el fin de dar carpetazo a un asunto tan comprometido como el de una Ética y Moral, no dejemos de hacer una breve referencia a la influencia que están produciendo la Inteligencia Artificial y las nuevas tecnologías, así como el Transhumanismo, el cambio de paradigma que estamos experimentando y que puede estar suponiendo el nacimiento del nuevo ser humano.

Mucha materia para analizar y encontrar alguna explicación, por mínima y modesta que sea. A esa realidad que tratamos de afrontar especialmente cambiante e incierta debido, esencialmente, a la revolución tecnológica y científica, al materialismo deshumanizado imperante, temas vitales que plantean interrogantes sobre nuestra propia identidad como seres humanos a un ritmo vertiginoso.


FOTO: Javier Allegue Barros en Unsplash

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