
Algo parecido dicen que dijo o escribió Karl Marx. Traduciendo su denuncia al día de hoy, dicen que Vigano, un cardenal exnuncio del Papa en EEUU, publicó recientemente un escrito denunciando errores y desaciertros del Papa Francisco y pidió su dimisión, apoyado por decenas de obispos de su país y de todo el mundo.
Dicen también que se está elaborando en Norteamérica una teología del capitalismo y que el cristianismo es el núcleo duro de la civilización occidental frente a los enemigos del comunismo, socialistas, musulmanes, budistas, chinos y relativistas liberales…
Dicen también que en Francia la población rural da su voto a Marine Le Pen mientras que en las ciudades de más de 20.000 habitantes prefieren a la derecha conservadora de Macron. Y no pocos franceses opinan que el voto de los católicos franceses se inclina preferentemente hacia Marine icho sea todo esto a propósito del avance de Vox en las elecciones de Andalucía y las previsiones de los encuestadores de que este partido va a crecer en toda España en las próximas elecciones generales.
Y no ha faltado la voz de un obispo, el de Córdoba, que en un mensaje a los fieles de su diócesis se ha felicitado del triunfo de la derecha y del crecimiento de de Vox en estas elecciones…
Dicen también que a nivel mundial existen presiones para elevar al cardenalato a obispos de tendencias conservadores que en su día votarían a un Papa sucesor de Francisco que lleve a la iglesia católica por derroteros de signo conservador.
Y de paso cabe recordar manifestaciones de Cardenales como Rouco Varela, en el retiro ya, o del arzobispo de Valencia Cañizares, o de obispos como el de San Sebastián, el de Alcalá de Henares, el de Granada, por citar algunos, nada favorables a las tendencias u opiniones de los partidos progresistas.
Con todos estos datos y signos, ¿tendremos que reconocer que Karl Marx tenía razón en lo de opio del pueblo? ¿Y que solo una teología cristiana del capitalismo conservador y liberal puede llevar al mundo a una situación de bienestar?
El caso es que este país de la Piel de Toro, este rabo de Europa, ya no es tan católico como era, que ya muchos niños no se bautizan, muchos novios no se casan por la iglesia, muchos difuntos se van al otro mundo sin su funeral, que quizá lo de Azaña de que España ha dejado de ser católica se ha cumplido.
El caso es que hay muchos creyentes españoles que dan su voto a opciones de izquierdas. Que vivimos en un siglo XXI más bien ateo o librepensador, y que los domingos las iglesia no se llenan.
Tal vez los investigadores y encuestadores deberían darse una vuelta los domingos a la salida de la Misa mayor y preguntar a los católicos a quién piensan votar… Y a los obispos preguntarles también si el Evangelio de Jesucristo y las Bienaventuranzas sitúan el mensaje de Jesús en este o en aquel lugar del mundo político… En el de Poncio Pilatos y Caifás, o en el otro…