Macrogranjas, macrourbes, covid

Macrogranjas, macrourbes, covid
Serralaitz
Por
— P U B L I C I D A D —

La amiga de los chimpancés, Jane Goodall, ya se lo dijo a Sandra Sabatés sin rodeos: «Debemos tratar a los animales de otra manera… ha habido otras enfermedades zoonóticas».

Enamorada de los animales, conviviendo con ellos desde muy pequeña, denuncia con indignación la crueldad que se tiene con ellos en las macrogranjas, y el daño que las macrogranjas hacen al calentamiento global.

Y el ser humano, tal vez el abencerraje macrocapitalista que encierra a los humanos en macrourbes invivibles donde son alimentados en pesebres abastecidos por macrocomercios ultrabaratos y ultra…presos en el mismo sistema que los animales.

Porque el capital no actúa para mantener vivo y próspero al ser humano, sino para sacarle de las entrañas el máximo beneficio.

Dicho de otra manera: o sacamos a los animales de sus macrogranjas a una vida en libertad y naturaleza, o derribamos las macrourbes, los Nueva York, Shanghái, Bombay, London, Madriles etcétera, etcétera, de cien pisos para arriba o las cóvides que seguirán produciéndose y, además de volvernos imbéciles, ovejas y rebaños terminarán por cargarse la gallina de los huevos de oro que los enriquece hasta hoy.

Necesitamos a toda prisa abrir los miles de «Españas vacías» que pululan por los cinco continentes y hacer habitables los desiertos, si queremos sobrevivir.

1 Comentario

  1. Después de muchos años dedicado al medio ambiente, no veo el «daño» que las granjas de animales pueda afectar al supuesto»calentamiento global». Otra mentira del capitalismo salvaje servida por sus cipayos que se llaman «izquierdas» y que desconoce que el Universo, los sistemas planetarios y los propios planetas como la Tierra «pasan» de todas esas reorías pseudocientíficas cocinadas para alimento de ignorantes.
    Estimado amigo: el «progreso», eso que dicen defender los «progresistas» sin saber de qué progreso hablan, es una consecuencia de la vida en el planeta: a mayor vida, más influencia en el entorno. Otra cuestión es si preferimos un planeta sin vida, muerto, como un simple pedrusco espacial. Hay que ser coherentes: o elegimos un mayor nivel de vida para todos con sus inevitables consecuencias o nos quedamos sin el «bienestar» que todos pregonan como una conquista popular….
    Un saludo.

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