
Pocos españoles saben que Fernando de Magallanes fue comendador de la Orden de Santiago, una dignidad que el rey emperador Carlos V negó sin embargo a Juan Sebastián Elcano, el héroe que culminó la primera vuelta al mundo. Los caballeros de la orden no solo combatieron por tierra en las guerras que se libraron en Europa, también participaron en las numerosas expediciones militares, descubridoras y científicas que hicieron de España la principal y más envidiada potencia del siglo XVI.
El impresionante Monasterio de Uclés (Cuenca), es la Caput Ordinis de la Orden de Santiago, y el marco que acoge el original homenaje a los caballeros que surcaron los mares en sus varias misiones. No solo fueron monjes-guerreros, también significados marinos, científicos y poetas, facetas todas ellas incluidas en el programa “Caballeros en la Mar”.
Estrenado el sábado 16 de noviembre, es un espectáculo musical y gastronómico, acogido bajo las bóvedas del Monasterio. La primera parte es un concierto narrativo-pictórico, basado en el relato “Relación del primer viaje en torno al globo” de Antonio de Pigafetta, el incondicional cronista de Magallanes, así como en el libro “Magallanes, el hombre y su gesta”, de Stefan Zweig. El espectáculo intenta plasmar las sensaciones y vivencias de un marinero anónimo, que hubiera podido viajar en esta u otra expedición a través de las rutas que en el siglo XVI surcaban los entonces amenazadores mares desconocidos.

La música renacentista, la imagen artística y la palabra transmiten la nostalgia, la gallardía, el espíritu de aventura, la alegría y fiesta en tierras de acogida, la soledad sórdida, el miedo a lo desconocido, la muerte, la fascinación, la gesta, el cansancio, el desfallecimiento, la ansiedad y las pasiones humanas en momentos extremos. En definitiva, todas las experiencias que pasaron cualquiera de los expedicionarios de aquel viaje, la mayor hazaña en la historia del hombre hasta pisar la Luna.
El espectáculo cuenta con la dirección artística de David Pérez mientras que Luis Carlos Ortiz selecciona y orquesta la música del renacimiento de la corte española del siglo XVI. Con instrumentos de época, como el laúd, la vihuela, el cornetto, el sacabuche o el serpentón, la orquestación aborda los temas que hubieran podido escucharse en aquellas naos, combinando momentos de gran intensidad rítmica con otros de gran espiritualidad. Todo ello, guiado por un texto de Andrés Alés y dramatizado por el actor Alfonso Delgado, que, cual marinero anónimo va plasmando en su diario las vivencias y emociones más profundas que se producen durante el viaje.

La orquesta aparece siempre fundida con el mar mientras que los dibujos de la ilustradora Ana Yedros crean un escenario indefinido y surrealista, casi como surgidos de la mente de ese marinero en momentos de ensoñación. Esa obra artística, junto con los músicos, crean un retablo en movimiento.
Como en un todo continuo, los espectadores se desplazan al término del concierto al Claustro Alto del Monasterio, en donde el espacio se inunda con reflejos del mar. Como si de la cubierta de un barco se tratara, el público se sienta en mesas alargadas para compartir el menú. El chef dominicano Daniel Sánchez lo ha elaborado teniendo en cuenta los alimentos que acompañaron a aquellos expedicionarios hacia lo desconocido, de una parte. Pero, también, y en la segunda, interpretando lo que las especias y los nuevos productos de América han aportado a la gastronomía. Un auténtico festival, regado con los vinos de Uclés y Jerez, estos últimos en recuerdo de las botas que se cargaron en los muelles de Sevilla, de los que partieron Magallanes y Elcano.
No debiera quedarse semejante espectáculo en las pocas representaciones programadas. La complejidad de aunar las diversas disciplinas y modalidades del evento es mérito del patrocinador, Fernando Núñez. El Monasterio de Uclés revive así la grandeza que se adivina en su impresionante arquitectura, y sus caballeros de Santiago, reconocidos. Elcano, sin duda, y a pesar de Carlos V, mereció ser uno de ellos.
Ese recuerdo homenaje es una iniciativa interesante, necesaria para explicar y glosar la maravillosa aventura del progreso de la humanidad. Tierra adentro se navegó para la primera globalización.