
Se ha hecho esperar, pero por fin llega este mes de noviembre a las salas de cine españolas ‘Hermitage, el poder del arte’. Una película documental grandiosa, tanto que, salvo causa de fuerza mayor, es absolutamente imprescindible verla en pantalla grande si se quiere disfrutarla por completo.
Conforme a la métrica cinematográfica clásica, el filme se atiene a los 90 minutos de rigor. Una hora y media de auténtica degustación de las obras más emblemáticas del mayor museo del mundo (66.842 metros cuadrados), incrustadas en lapropia historia de San Petersburgo y de la misma Rusia.

Bajo la dirección de Michele Mally, por las inmensas estancias del Hermitage nos guía un intérprete a la altura de la monumentalidad del museo: Toni Servillo, cuatro veces ganador del Premio David di Donatello, el actor que se consagrara con películas como ‘La gran belleza’ o ‘Loro’. Su gestualidad y su voz facilitan respirar la esencia y el espíritu báltico tanto del complejo del Hermitage como de la ciudad de San Petersburgo.

Una obra tan redonda como esta se apoya en una idea original de Didi Gnocchi, que también es el guionista de la cinta junto con Giovanni Piscaglia. Tanto plugo el manuscrito que la película se hizo con la plena colaboración del propio Museo Estatal del Hermitage, y de su director, Mijaíl Piotrovsky, que aprovecha uno de los momentos en que aparece para subrayar que “aquí no hay ni se exhibe ninguna obra robada, todo su contenido está pagado». Son nada menos que tres millones de piezas, de las que tan solo un 3% se muestra al público que lo visita. La primera de las obras que compró el museo es “David despidiéndose de Jonatán”, de Rembrandt, el gran pintor holandés profusamente representado.

Aderezada con la música de Dimitri Myachin, la película instaura una manera nueva y emocionante de contar la historia del museo, a través de la secular historia rusa y de los acontecimientos culturales que llevaron al desarrollo de sus colecciones en el corazón de la ciudad creada por Pedro el Grande. El resultado es un gran documental cinematográfico dedicado a la ciudad que insertó a Rusia en la Edad Moderna, a su museo más emblemático, y a la historia de muchas personas, las que vivieron allí durante siglos rodeados de arte, literatura, música y poesía, y que contemplaron asimismo la génesis de la Revolución de 1917, que cambiaría por completo la historia del mundo.