
El anuncio hecho por Tita Cervera de la próxima venta de un pastel de Edgar Degas perteneciente a su colección particular, revuelve de nuevo el mercado del arte por medio de una difusión mediática y publicitaria en una buena parte de la prensa en estos días coincidiendo con el final de la Feria de Maastrich.
La obra en cuestión, a la que se identifica con el título “Caballos de carreras en un paisaje”, fechada en el año 1886, con unas dimensiones de 50 x 63 cms. está realizada sobre soporte de papel y catalogada con el nº 709 (Rizzoli) y 878 (Lemoine) entre otros, con una composición muy similar a “Le départ pour la chasse” del mismo autor fechada en el año 1864, perteneciente a la colección E.C.Basell y a la obra “Avant le départ” del MOMA de Nueva York. Representa un grupo de jinetes con un paisaje de fondo parecido, temática explotada por el autor en buena parte de sus pinturas, al igual que las escenas de “ballet”, tan conocidas.
El posible precio de esta obra ya ha asido tanteado asimilándolo a la venta de “The lock”” (La esclusa) de John Constable, vendida por la casa de subastas “Christie’s” de Londres en julio del año 2012, que se remató por 24.852.000.-euros, según la base de datos especializada “Artprice” (28.000.000.- según la prensa) y que, como en el caso de la obra de Degas, venía a intentar resolver problemas de liquidez personal de la Sra. Cervera.
Un simple vistazo a las cotizaciones logradas en los últimos años por obras de este autor en el mercado internacional de arte, donde la cantidad más alta conseguida son los 4.833.000.- euros pagados por la obra “Trois danseuses en rose” (1886), un óleo sobre lienzo de 98 x 53 cms. vendido el 7 de mayo de 2008 en “Sotheby’s” de Nueva York, o los 2.783.900.- euros pagado por una obra parecida: “Avant la course” (óleo s/papel y tabla) de formato algo inferior (29,9 x 48,3 cms), vendida el día 4 de noviembre de 2009 en la misma casa de subastas, parecen contrastar significativamente con el precio publicitado y difundido por la prensa para este pastel sobre papel de la Sra. Cervera: 28 millones de euros.
La historia de la pintura “The lock” de Constable es muy representativa de lo aleatorio de las cotizaciones o valoraciones en el mercado del arte. Adquirida por los barones Thyssen en el año 1990 en “Sotheby’s” de Londres por un precio de 14.574.130.- euros, se vende doce años más tarde por la casa “Christie’s” en el mismo mercado londinense, por el precio antes citado de 24.852.000.- euros, lo que supone unos beneficios para la vendedora de 10.000.000.- de euros. Una buena operación desde el punto de vista económico pero, años más tarde, en fecha 9 de diciembre de 2015, es revendida de nuevo en “Sotheby’s” de Londres por sólo 11.112.800.- euros, todo ello según los datos existentes en “Artprice”. Un mal negocio para el propietario de la misma, siempre desde el punto de vista estrictamente económico, inversor o especulativo.
El pasado año 2016, se vendía del mismo autor la obra “View on the Stour near Dedham…” (el título es más largo) fechada en 1821. Se trata de un óleo sobre lienzo de gran formato: 129,4 x 185,3 cms., que, en “Christie’s” de Londres, llega solo a los 15.111.250.- euros. Una cifra más en consonancia con la última pagada por “The lock” a pesar de su formato mayor.
¿Cómo es posible la existencia de estas diferencias de precios? Es muy simple. Es un mercado que, a pesar de tales referencias, funciona por otras razones que muchas veces escapan a un análisis racional de sus oscilaciones.
Volviendo al anuncio de la venta de “Caballos de carreras en un paisaje” por una cifra de 28.000.000.- de euros, no parece que exista relación con las últimas cotizaciones de referencia para Degas a las que ya nos hemos referido y a otras que se omiten para no extendernos más. ¿Está su propietaria tanteando el mercado con el anuncio de su venta y preparando una estrategia de publicidad sobre la obra? En todo caso la colección de Tita Cervera dentro del conjunto de la colección Thyssen parece estar valorada, obra por obra, por la Junta correspondiente de la Secretaría de Estado de Cultura a efectos de seguro, (además de las valoraciones que, a efectos privados, puedan realizarse) por lo que existe ya una referencia institucional que, indudablemente, va a pesar en la posible adquisición de la pintura, además de otras variables a tener en cuenta.
Ya hemos visto lo caprichoso del mercado donde unas veces se gana y otras se pierde. En todo caso no hay que olvidar que las referencias de otras ventas de obras del mismo autor y temas similares, así como la materialidad (sensibilidad física) de la composición. En “Sotehby’s” de Nueva York se vendía otro “Avant la course” de formato inferior en fecha 4 de noviembre de 2009 por 2.783.900.-euros (la décima parte del precio lanzado por la obra de Tita Cervera). Podría ser una errata de imprenta si no fuera por la referencia al precio de venta de “The lock” y a la necesidad expuesta de “liquidez” para afrontar gastos.
Queda una última cuestión —pero por ello no menos importante— igualmente publicada: se trata del acuerdo firmado (o no) de Tita Cervera para la cesión de su colección al Estado bajo la premisa de lo que podríamos llamar “inviolabilidad fiscal” tanto de ella como de su familia (?) al estar domiciliados fuera de España. Una obviedad ya que existe el control de los días que pasa al año en uno u otro lugar para aplicar un régimen fiscal o no, similar al que pueden tener otros privilegiados ciudadanos del mundo con domicilios varios.
El acuerdo para esta cesión de un conjunto de 429 obras, parece haber expirado a finales del pasado mes de enero y Tita Cervera apunta la posibilidad de llevar su colección a otro lugar. Una colección sobre la que hay diferentes opiniones ya que, la importante, es la que constituye el legado del barón Thyssen y forma la base del museo de su nombre. Mientras tanto se anuncia la venta del Degas para ir haciendo caja y se recuerda al Estado ese “acuerdo” sobre fiscalidad que no parece haber ido por el camino “acordado”. Todo ello pone de nuevo sobre la mesa el mundo que se esconde tras las transacciones de obras de arte, cuyos autores, si levantaran la cabeza, quedarían sorprendidos del precio de sus firmas. Porque de eso se trata en definitiva.