
Entrevistamos a Aloys Murwanashyaka, que trabaja como capellán en el Hospital de La Princesa de Madrid e impulsor de un proyecto emprendedor “Flor de Mayo, Tegura Ejo” que se está desarrollando en Ruanda, su país. El fin es ayudar a jóvenes ruandeses a estudiar técnicas de agricultura para ser autosuficientes. Ofrecerles la formación intelectual y profesional y contribuir al crecimiento en un país marcado por la tragedia de un cruel guerra civil que dejó familias destrozadas y provocó un millón de muertos.
Pregunta (P): ¿Cuándo comienza este proyecto?
Respuesta (R): El proyecto estaba planeado desde cuando vivía en Ruanda, en los años 2006. Pude comprar un terreno para construir una vivienda cuyos ingresos podrían servir de becas a los jóvenes. Cuando llegué en España en 2010, empecé a hacer los planes para construir la vivienda. Luego compré una finca para enseñar las técnicas modernas de agricultura. En Mayo de 2013, tuvo un encuentro con una familia española que se comprometió a apoyar estos proyectos. Desde luego, el proyecto se llama “Flor de Mayo Tegura Ejo. Las dos palabras ruandesas significan: Prepara el futuro.
P: Y, ¿cuáles fueron los primeros pasos?
R: A finales de 2013, además de los 2,5 hectáreas de la finca que teníamos, con el apoyo de los socios, hemos adquirido 2,5 hectáreas más. A la vez tuvimos que empezar a enseñar algunas técnicas agrícolas a tres jóvenes, y pronto nos percatamos de lo importante que sería poder ofrecerles una formación agrícola sólida. En septiembre de 2014 volví a Ruanda para comprobar cómo iba la obra realizada y dimensionar las nuevas necesidades.

P: ¿Y el siguiente paso?
R: Consistió en adquirir algo de ganado, que era necesario para que la finca agropecuaria tuviera vocación de autosuficiente. Se compraron dos vacas y un ternero, y a partir de aquí se comenzó la explotación, con lo que queríamos cubrir los dos espectros, agrario y ganadero, para el centro de formación ocupacional. También se han sembrado cien plantas de banana sobre las tierras de cultivo, que son excelentes allí y altamente productivas.
Ahora nos falta poder finalizar el proyecto una cantidad que rondaría los 70.000 euros en total.
P: ¿Cómo está evolucionando el Centro en estos momentos?
R: Los problemas iniciales de financiación los hemos conseguido resolver con nuestros amigos benefactores españoles a los que, desde aquí, mostramos nuestra gratitud, pues sin su apoyo no habríamos sido capaces de avanzar.
Se puede contribuir a través de la cuenta de Bankinter: ES2501280076160100040611
A finales del año pasado se encargó un informe para acometer la construcción del edificio. El proyecto técnico está redactado y aprobado por las autoridades, es decir, tenemos ya las licencias y permisos oportunos. En la última fase tendremos una casa con cocinas y albergue, además de los cultivos y las explotaciones agrícolas.
Lo que queremos es contar con unas instalaciones que posibiliten el desarrollo humano de los jóvenes, fomenten el trabajo colectivo y en equipo, transmitan valores y fomenten el autodesarrollo humano y económico de la comarca.
P: ¿Existe ya una entidad formalmente constituida?
R: Si, efectivamente, el grupo “Flor de Mayo – Tegura Ejo”, que fue constituido según acta fundacional del 20 de noviembre de 2014. Se trata de una asociación que reúne a un grupo activo de personas para el proyecto de un futuro mejor para Ruanda, con la comunión de la amplia familia ruandesa de mi familia y los socios: familias españolas que apoyan el proyecto desde España. Nuestra inspiradora es siempre Nuestra Señora La Madre del Verbo, Virgen de Kihebo (Ruanda), que guía nuestros actos y nos da las fuerzas.
P: ¿Qué funciones ha podido ya desempeñar el Centro?
R: Estamos en una situación de arranque. No obstante, ya tenemos tres jóvenes implicados que tienen entre 22 y 25 años. Y en espera cuatro jóvenes más de Secundaria. Lo que queremos es que sean muchachos escolarizados para desarrollar capacidades que contribuyan a mejorar la Comarca de Nasho, en la que habitan más de 40.000 personas.
Creemos que este proyecto ayudará decididamente a los ruandeses, que han sufrido tanto en los últimos lustros y agradeceremos de corazón a toda persona de buena voluntad que quiere colaborar al crecimiento de nuestros proyectos. Se puede contribuir a través de la cuenta de Bankinter: ES2501280076160100040611.