
—El Mentor: Usted es historiador del arte y, por lo tanto, tiene una visión científica del mismo. ¿Cómo se compagina lo racional que hay en todo historiador con lo emocional que tiene el arte?
—Guillermo de Osma: Personalmente no tengo ningún problema en compaginar lo emocional con lo racional. La creación artística y, por lo tanto, el arte combinan ambas facetas. Lo racional y lo emocional y en el caso de ciertos ismos también lo onírico, lo fantasioso… Creo que una artista como Maruja Mallo es un perfecto ejemplo de ello. Por un lado, toda su obra tiene una base geométrica muy racional y al mismo tiempo está cargada de un elemento sensible y emocional.
—eM: Un galerista es ante todo un empresario, quien tiene que aplicar otro tipo de racionalidad para que salgan las cuentas. ¿Cómo se conjuga esto con lo sentimental y artístico?
—GdO: Creo que se lo he contestado en la pregunta anterior. Una galería tiene dos cabezas, el lado comercial y al mismo tiempo es una institución cultural, pero en un mismo cuerpo. Evidentemente las cuentas tienen que funcionar porque lo peor que le puede pasar a una galería es que tenga que cerrar las persianas. Ese equilibrio entre lo comercial y lo cultural es un desafío fascinante y el reto al que nos enfrentamos todos los días los galeristas.
—eM: Es muy difícil vender cuadros. ¿Cómo es esa labor, a altísimo nivel, para mantener una cartera de clientes?
—GdO: La verdad es que vender cuadros no es algo fácil. Pero llevamos más de treinta años y siempre intentamos mantener un alto nivel de calidad, tanto en las exposiciones como en los artistas que presentamos. Al final este esfuerzo tiene su recompensa
—eM: Tengo entendido que usted trabaja, sobre todo, con artistas clásicos o fallecidos. ¿Qué debe tener alguien joven y desconocido para exponer en su galería?
—GdO: El ADN de la galería es el arte moderno, es decir hasta los años ochenta del siglo XX y sobre todo las Vanguardias históricas. Exponemos algunos artistas vivos como César Paternosto o Waldo Balart. Alguno más joven como Dis Berlin que, en mi opinión, hace una obra excepcional
—eM: Por su galería han desfilado ilustres nombres como Alberti, Calder, Canogar, Chillida, Dalí, Juan Gris, Julio González, Picasso, Tàpies o Antonio Saura. ¿Cómo reaccionan los propietarios de esas obras cuando usted decide exponer a una de estos artistas?
—GdO: En general los propietarios están encantados de prestar sus obras para las exposiciones que hacemos, para las que siempre publicamos un catálogo.
—eM: La galería existe desde el año 1991. El escoger la calle Claudio Coello, que homenajea al gran pintor barroco del siglo XVII ¿tuvo alguna significación especial para usted?
—GdO: No, fue una coincidencia de la que estoy muy contento.
—eM: La galería está en el número 4 de la citada calle madrileña, pero hay que subir una escalera. ¿El que no la vea el público desde fuera es algún impedimento especial?
—GdO: Probablemente para algunas personas si, pero tenemos un flujo de visitantes muy importante. Yo venía de Nueva York donde es muy usual las galerías en pisos.
—eM: En países como Estados Unidos, Suiza o Francia es normal el alquilar obras de arte por una temporada. ¿Por qué no acaba de cuajar el mercado del alquiler artístico en España?
—GdO: Nunca he pensado hacerlo y no conozco este mercado. Siento no poder contestar.
—eM: Como historiador del arte ¿ejerce alguna labor docente en su galería?
—GdO: En la galería hemos organizado conferencias, conciertos, presentaciones y otros eventos culturales. Lo que sí hago de manera regular es dar conferencias en otras instituciones. Recientemente di una conferencia sobre María Blanchard en el Museo Thyssen.
—eM: ¿Qué tal ve la enseñanza de la Historia del Arte como asignatura en el bachillerato español?
—GdO: Me parece fundamental. En general también el resto de las humanidades y por supuesto la música.
—eM: ¿Y como carrera en las diferentes universidades?
—GdO: Absolutamente necesaria. No sólo para el especialista; esencial para la cultura general y para abrir el espíritu y los horizontes.
—eM: Es difícil trabajar como licenciado en Historia del Arte. ¿A usted se le dificultó?
—GdO: Siempre es difícil encontrar trabajo al acabar la universidad. Yo tuve suerte, aunque siempre pensé que me iba a dedicar al mundo académico.
—eM: ¿Se la recomendaría a un joven que termina la secundaria?
—GdeO: Sin duda. Si es lo que realmente le gustaría hacer.
—eM: Para terminar: ¿desea añadir algo al contenido de esta entrevista?
—GdO: Me gustaría mandar un mensaje para insistir en la labor cultural que hacemos en las galerías. Estamos abiertos al público, no cobramos la entrada y nos encanta que vengan a ver el trabajo que hacemos nosotros y los artistas.

El arte como parte de la cultura bienvenido siempre.
Felicitaciones.